César Zúñiga: “La educación de primera infancia es la clave para que los niños y niñas del mundo tengan un mejor futuro”

El director de investigación de Parent Child Home Program destacó el trabajo que realizará la Fundación Niños Primero en Chile.

César Zúñiga es el director de investigación de Parent Child Home Program en Estados Unidos, bajo su responsabilidad cabe la implementación del sistema de información de gestión de la institución, incluyendo el diseño, la actualización y la capacitación a los coordinadores del programa. En su paso por Chile realizó diversos entrenamientos a los encargados de implementar la Fundación Niños Primero, que busca replicar lo realizado por PCHP en más de cincuenta años de constante y exitosa labor en Estados Unidos.

“Me encantaría que este programa creciera en Chile porque diversos estudios hablan de la importancia de enseñar a los niños antes de que entren al colegio, de hecho es la historia de PCHP pues todo se inició con una investigación sobre la deserción escolar”, cuenta Zúñiga, quien destaca que el aprendizaje en el caso de la formación prescolar se realiza a través del juego.

Hace pocos días publicaron los resultados del Simce, aplicado en 2015 a estudiantes de segundo, cuarto y sexto básico. Pese a que la brecha socioeconómica ha disminuido en la última década, esta sigue siendo alta. Esta diferencia es precisamente la que busca acortar la Fundación Niños Primero a través de su programa Padres e Hijos en Casa. “Los niños tienen una real capacidad de formarse en la primera infancia. En nuestro estudio pudimos comprobar que los niños que fueron parte de PCHP tuvieron una mejora sustantiva en lenguaje y matemáticas en comparación con sus compañeros de clase que no fueron parte del programa”, dice César Zúñiga, que agrega que los resultados de las investigaciones se pueden revisar en la página web de la fundación.

En Estados Unidos el programa se inició en los años 60 y se enfocó principalmente a familias afroamericanas. Hoy en día y, producto de los cambios culturales, el foco está puesto en la población inmigrante. Lo anterior no ha cambiado el modelo básico de trabajo, que corresponde a dos años de trabajo en un régimen de dos visitas semanales de media hora de duración, donde a las familias se les enseña a trabajar con sus hijos en base a lecturas y juegos didácticos acordes a su edad.

“Hay familias que enfatizan resultados académicos a futuro y otras que están preocupadas del desarrollo emocional. Eso nos ha mostrado también cómo van cambiando las prioridades de las personas con el paso de los años. Eso es fascinante para nosotros de ver”, destaca Zúñiga.

Chile diferente a Estados Unidos

Si hay algo en lo que coinciden todas las familias que ha conocido César Zúñiga en sus años de experiencia en PCHP es que los padres quieren lo mejor para sus hijos. Ahora bien, si se establecen diferencias puntualiza que en Chile a su juicio es más “cariñoso” que Estados Unidos.

“La forma en que nosotros interactuamos es muy diferente, en Estados Unidos no hay muchos abrazos. En el programa eso se ve reflejado en una línea que intencionalmente no se cruza por razones de protección contra el abuso sexual por ejemplo” dice el experto, refiriéndose a la modalidad de trabajo que ocupan en la actualidad. “En Chile la experiencia será diferente porque acá hay otra forma de trabajar, estamos conscientes de aquello y es una experiencia que difundiré a mis colegas a mi regreso”, destaca César.

Sobre las investigaciones que ha llevado a cabo César Zúñiga es enfático en decir que sin números es difícil posicionar un argumento. La mayoría de las donaciones que reciben van directamente a la implementación del programa en catorce estados. “Me parece bien que la gente done a los servicios, pero también es imprescindible que existan evaluaciones porque se necesita evidencia para seguir creciendo”.

Para César conocer a las familias es una de las situaciones que lo motiva todos los días para trabajar en esto. “Cuando comencé en el año 2002 me tocó conocer a un niño de tres años, hace poco tiempo tuve la oportunidad de entrevistarlo como parte de mi trabajo de investigación y me emocionó escucharlo. Ese joven estaba muy consciente de que su ingreso a una universidad estaba fuertemente vinculado a su desempeño en el programa que realizamos” y agrega que “me conmueve profundamente conocer historias de cómo cambia la vida de las personas que han sido parte de PCHP, creo que nosotros estamos siendo parte activa del cambio que queremos a futuro para nuestra sociedad y espero que en Chile Niños Primero sea un referente de esto también”.